Devocional Diario (Jul 5)

Nacer dos veces

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” - San Juan 3:3

Hay un anhelo, que dice que toda persona debe ser parte de una familia duradera y amorosa. En un mundo de matrimonios destruidos y familias disfuncionales, el anhelos crece. No importa que tipo de familia tengamos, Dios nos da una oportunidad de ser parte de una familia duradera. No pudimos escoger a nuestra familia terrenal, pero si tenemos la oportunidad de entrar a la familia de Dios por medio de la fe.

Jesús le llama a este espíritu del nacer, “nacer otra vez”. Todos tenemos un cumpleaños físico, más no espiritual, que es cuando aceptamos la invitación de Dios para confiar en Cristo como Señor y Salvador. Cuando no tenemos un nacimiento espiritual, morimos dos veces- tanto físico como espiritual. Y con un nacimiento espiritual, solo morimos una vez (físicamente), porque nuestro espíritu vive por siempre.

Nacemos una vez, morimos dos veces

Nacemos dos veces, morimos una vez

Así que, si nacemos dos veces, somos salvados del la muerte espiritual y y estaremos en la familia de Dios por siempre.