Devocional Diario (Ago 26)

Un resultado justo

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.” - Eclesiastés 9:10

Cuando fui adolescente, yo fui a trabajar en una tienda de tenis, aprendiendo a hilar las raquetas. El propietario me dijo que tendría que practicar en raquetas viejas por un par de semanas y luego él me permitiría hilar las raquetas de clientes y pagarme. Después de que un poco tiempo, él me dio una raqueta completamente nueva de Jack Kramer para hilar para uno de sus mejores clientes. En la edad media del siglo XX, no había raquetas más finas.

Trabajé con cuidado y lentamente, cuando termine le dije al dueño de la tienda, "espero que a él le guste, porque hice lo mejor que pude. " El la miró y sonrió y dijo, Yo espero que sí también, porque es tuya”.

Ese hombre me dio un regalo, que duro por mucho tiempo y luego se desgasto. Necesitamos hacer cuanto podamos, para tratar a las personas como quisiéramos ser tratados. ?porque nosotros nunca sabemos cuándo nuestras acciones pueden regresarse y ser bendecidos o tal vez maltratados. La palabra de Dios es clara, “Todo lo que sembrara el hombre eso mismo cosechara.”