BASICAMENTE BUENO

20 de marzo de 2024

“¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?  ¿O cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes la viga en el tuyo?” – Mateo 7:3-4

Durante Su ministerio en la tierra, Jesucristo era un maestro, verdaderamente un genio, pintando un cuadro utilizando palabras. Lo hacía de una manera que hasta un niño podía entender. Y precisamente en medio del más grandioso mensaje que alguna vez se haya predicado, El Sermón del Monte, cuando predicaba ante miles de personas en una montaña cerca del Mar de Galilea, Él pintó un cuadro de palabras acerca de juzgar a los demás.

Él dijo, ‘Cuando veas a alguien con un pequeño grano de algo en su ojo y vayas hacia esa persona para tratar de sacarle esa paja de su ojo mientras tú tienes una viga en tus propios ojos […] bueno, te vas a ver como un idiota”. Ahora bien, él no utilizó esas palabras exactas, sino que lo que tenía la intención de comunicar con ese cuadro de palabras era que nosotros nos vemos como unos idiotas cuando tratamos de juzgar a los demás por algo que pudiera ser un pequeño defecto en ellos, mientras nosotros tenemos un gran defecto de pecado en nuestra vida.

Jesús nos dice, “No juzguéis, para que no seáis juzgados”. En otras palabras, de la manera que juzgas a otros es la manera que Dios te va a juzgar a ti.

Pero hay esperanza para nosotros. Mientras más intimidad tenemos con Jesucristo, más nos damos cuenta de nuestra pecaminosidad. Mientras más alejadas están las personas de Dios,  más ignorantes y ciegas son con relación  a su pecado, y se sienten como si fueran personas realmente buenas, sobre todo cuando  comparan sus vidas con lo que ven o leen en las noticias. Es así como puedes diferenciar entre un moralista religioso y un verdadero cristiano. Pero mientras más de cerca seguimos a Cristo como nuestro Señor, más conscientes nos hacemos de nuestra pecaminosidad.  Por lo tanto, somos menos  propensos a juzgar a los demás, pues la gran viga (nuestro pecado) se puede ver con bastante claridad.

¿No es ya tiempo de dejarle el juzgar a Dios?