Devoción Diaria

“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti”.

Mateo 5: 21-23

¿ES LA IRA LO MISMO QUE EL ASESINATO?

¿Es la ira lo mismo que el asesinato? Ciertamente no, ¿Cierto? Pero Jesús dice algo diferente, él iguala ira con asesinato al referirse a la seriedad del pecado. En otras palabras, no hay medida cuando se trata de pecado: perder el temperamento y asesinar es la misma cosa a los ojos de Dios. Pero Jesús se enfadó, ¿Cómo es posible que la ira sea un pecado si Jesús nunca pecó? Bueno, es algo complicado, especialmente cuando leemos en Efesios 4: 26 “Airaos pero no pequéis”. ¿Cómo encontrar el sentido en todo esto?

  1. La ira justa no es mala. La ira justa es el tipo de ira que Dios y Jesús demostraron en la Biblia. Es una ira que viene cuando se falta el respeto a Dios, cuando se aprovechan de nuestros semejantes, o se cometen injusticias contras los indefensos. Este tipo de ira a menudo se mueve a la acción. Sin embargo, si en el proceso de defender al indefenso perdemos el temperamento, esa ira justa se vuelve repentinamente incorrecta ante los ojos de Dios; se convierte en pecado.
  2. Perder el temperamento, es pecado. No importan las circunstancias, perder el temperamento siempre significa que hemos echado todo a perder. Habremos dicho y hecho cosas en algún ataque de ira de las que nos lamentamos profundamente. A menudo, esto solo complica el problema.
  3. El desprecio por otros, es pecado. Esto es cualquier sentimiento de superioridad, menosprecio o insultos, los cuales son todos pecado.
  4. Burlas e insultos despectivos. Según Jesús, las burlas e insultos es un pecado igual al asesinato. Aquí la palabra necio es similar a la palabra imbécil. ¿Puedes ver la gravedad de lo que Jesús está hablando? La seriedad de la actitud arrogante y el orgullo que guia a las faltas de respeto hacia otros no es un asunto de risa.

Así que, ¿Que podemos hacer? Si hemos permitido que la ira estorbe alguna relación, si hemos perdido el temperamento, menospreciado o incluso llamado a personas por nombres despectivos que parecen inofensivos, necesitamos parar y hacer lo correcto. Confiésalo a Dios y pídele valor para ir y arreglar la situación con la persona que has ofendido.

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