Devoción Diaria

"Pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna." - Juan 4:14

AGUA EN EL DESIERTO

Si alguna vez has visitado el desierto y has caminado por ahí, te habrás dado cuenta facilmente que hay kilómetros y kilómetros de terreno seco y árido. La verdad es que todo no es así, sino que en diferentes puntos del desierto puedes ver oasis que traen vida, oxigeno y alegría al desierto. Encuentras agua, arbustos, árboles, plantas e incluso flores. En el desierto encuentras vida porque hay agua. ¡Qué maravilla!

De igual forma ocurre en nuestras vidas. Sin Dios en nuestras vidas entonces llegamos a ser similares a un desierto. Sin Dios flta dirección, energía, creatividad, y fuerzas ya que se nos van. Además tendemos a estar derrotados, cansados y secos mientras afrontamos los desafíos de la vida. Jesús dijo, Yo soy el agua viva, quien beba, es decir, quien me reciba en fe, nunca mas tendrá sed jamás. Obviamente, Jesús no estaba hablando de la sed física, sino de satisfacer nuestra sed espiritual para florecer y volver a la vida, la verdadera vida que Él tiene preparado.

¿Qué pasa con tu vida? ¿A veces te sientes tan vacío y seco como un estanque sin agua? Ven a Cristo y disfruta de una bebida fría cuando sea necesario. Ven en fe, cree en su Palabra, y disfruta de la verdadera vida que ofrece quién dio su vida por ti.

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