Devoción Diaria

"Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: ‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’"  Hechos 9: 3-4

 

DEL TERRORISMO AL TESTIMONIO

Su nombre era Saulo. Creyendo de todo corazón en el judaísmo ortodoxo, Saulo comenzó a perseguir a los seguidores de Jesús hasta que un día ocurrió algo que cambiaria su vida y el curso de la historia para siempre. Hoy en día, todos estamos demasiado familiarizados con el terrorismo religioso. Desde los atentados del 11 de septiembre en EE. UU. hasta los de París y San Bernardino, California, estos terroristas islámicos realmente creen que lo que están haciendo es correcto. Saúl no era diferente. Él creía sinceramente que encarcelar, perseguir e incluso asesinar a los seguidores de Jesús era lo correcto, el estaba seguro de que agradaba a Dios.

En Hechos 9:1, se describe a Saulo como “lanzando amenazas de muerte” contra la iglesia. En otras palabras, Saulo estaba completamente consumido en ira hacia estos “judíos herejes” que abandonaron el judaísmo tradicional para seguir a Jesús.  Entonces, ¿qué pasó? De repente, de camino a Damasco, Jesús, a quien Saulo creía muerto, se le apareció. Inmediatamente, el mundo de Saulo quedó completamente patas arriba. Todo en lo que había creído era un error. Esto sacudió su mundo hasta la médula. La misión de su vida era lo opuesto a lo que Dios quería que hiciera. Además de todo lo demás, Saulo quedó ciego durante tres días con el fin de que lidiara con todo lo que había sucedido y todo lo que había hecho. Qué humillante forma de convencerse de pecado de jactancia en su propia en su vida.

Después de tres días, Dios llamó a Ananías para que se encontrase con Saulo. Para Ananías, este fue un gran paso de fe.  Este era el mismo Saulo que planeaba encarcelar a los creyentes en Damasco. Sin embargo, Ananías obedeció a Dios y fue a orar por Saulo. En ese momento, Saulo se llenó del Espíritu Santo al abrir sus ojos espirituales y físicos.  Su vida cambió para siempre.

¿Has encontrado a Cristo? ¿Te has encontrado cara a cara con tu pasado pecaminoso a la luz del amor y la gracia de Cristo? Saulo pasó de ser un terrorista religioso al más grande misionero y teólogo en la historia de la iglesia. ¿Cuál es tu excusa? ¿Realmente crees que tu vida ha sido peor que la de Pablo? Confiesa que eres un pecador necesitado de Dios y confía en Jesús como tu Salvador hoy.  Su perdón y salvación también están disponibles para ti.

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