Devoción Diaria

"Tal como el Señor lo había dicho, se ocupó de Sara y cumplió con la promesa que le había hecho. Sara quedó embarazada y le dio un hijo a Abraham en su vejez. Esto sucedió en el tiempo anunciado por Dios. Al hijo que Sara le dio, Abraham le puso por nombre Isaac.” - Génesis 21:1-3

¿Están Luchando con la Infertilidad?

Si están luchando con la infertilidad, deben tener especial interés en las historias de las primeras damas de la fe – Sara, Rebeca y Raquel. Sara tenía noventa años cuando Dios cumplió su promesa y ella concibió sobrenaturalmente a Isaac. Rebeca no tuvo a sus gemelos hasta después de veinte años de casada. Y Raquel luchó durante años para tener un hijo, mientras su hermana mayor, Lea, tuvo muchos. De igual manera, muchos de ustedes que están luchando con la infertilidad pueden reconocer la enorme esperanza de estas historias, como también encontrar un gran punto de identificación con las primeras damas de la fe. Su lucha es la lucha de ustedes. Y observen que cuando ellas finalmente pudieron tener un hijo, eso le dio un mayor sentido de agradecimiento por la bendición de Dios en sus vidas.

También es importante observar de cómo, para cada una de estas mujeres, la oración fue una pieza clave. Esta fue una oración específica y contestada, cuando Dios produjo vida en el vientre estéril de estas mujeres. Y ustedes hombres, presten atención al papel activo que sus maridos en oración a Dios: ellos estaban rogando de que fuesen abiertos los vientres de sus esposas. No importa qué curso pueda tomar el tratamiento médico, no se olviden de la cosa más importante: orar y buscar la voluntad de Dios. Si Él te bendice con un hijo, recuerda que Dios es el Dador de la vida. Si no lo hace, ¡qué Dios te dé gracia para aceptarlo y claridad para ver si, por medio de la adopción, brindarle un hogar piadoso a un niño que necesite padres, sea el camino que Dios te está llevando a tomar. De cualquier manera, Dios es el Dador de toda la vida.

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