Devoción Diaria

"Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará;no temas ni te intimides." - Deuteronomio 31:8 

EL MIEDO BUENO

Le tengo miedo a las culebras, no sólo a algunas culebras, me dan miedo las venenosas y las no venenosas; me aterran las culebras grandes, las pequeñas, las vivas y las muertas. Una vez yo estaba corriendo y casi me paro en una serpiente rayada de seis pulgadas, aplastada, pero di un salto de tres pies en el aire para no pisarla. Este es un miedo que siempre he tendido e intento mantener. Esa culebra rayada podría haber sido inofensiva, pero la próxima serpiente que me encuentre, ¡podría no serlo!

También he luchado con el miedo al fracaso. Pocos años después de la universidad, tuve un trabajo en ventas que sólo pagaba comisión. Cuando trabajas sólo por comisión, no tienes idea de cuánto dinero vas a hacer a la semana, si es que haces algo. Así que cada semana tenía “los sudores del lunes por la mañana” imaginándome si tendría algún ingreso esa semana. Créanme: ¡Esa clase de miedo te levanta de la cama y te sirve como una motivación saludable!

Tengo buenas y malas noticias. La mala noticia es que Dios no quita todos nuestros miedos. De hecho, algunas veces Él nos da temores con el fin de ayudarnos. La buena noticia es que Él a veces usa nuestros miedos para llamar nuestra atención, protegernos del peligro y ayudarnos a salir adelante y a hacer lo que necesitamos hacer. Pero, la mejor noticia es que Él nos da una manera de superar uno de los más grandes temores que tenemos en la vida – la muerte- a través de la fe en su Hijo resucitado. Esa es una victoria sobre el miedo que usted definitivamente quiere reclamar.

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