Devoción Diaria

"Dice el necio en su corazón:
    No hay Dios."- Salmo 14:1a

EL PRIVILEGIO DE RECHAZAR

Aquí está lo que el famoso ateo/filósofo Bertram Russell dijo en su libro titulado, Why I’m Not a Christian (¿Por qué No Soy Cristiano?), “hay un defecto muy serio en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no creo que ninguna persona profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Cristo, tal como lo pintan los Evangelios, sí creía en el castigo eterno.” Y aquí está como el erudito C.S. Lewis respondió: “¿Cómo Dios podría ser amoroso si no hubiera infierno?”

Mientras eso suena con una lógica un poco torcida, es realmente una observación brillante. Me explico. Si una persona ha rechazado a Dios toda su vida, el último lugar donde quiere pasar la eternidad es con la misma persona que ha rechazado. Dios nos ama lo suficiente para darnos la libertad de decidir acerca de tener una relación con Él. Dios no nos hizo robots o máquinas programadas para ir a la derecha o a la izquierda. Nos hizo seres humanos. Y los seres humanos están hechos a la imagen de Dios. Eso significa que podemos pensar, razonar, y hacer elecciones. Dios desea tener una relación de amor con nosotros. Y si decidimos rechazar a Dios, entonces ciertamente Él va a darnos la libertad para continuar separados de Él. El amor no obliga a cierto comportamiento sino que da el privilegio de rechazar. Dios permite que toda la humanidad tenga la libertad de escoger y decidir. ¿Cómo Dios podía ser un Dios de amor si no lo hiciera de esa manera?

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