Devoción Diaria

“Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días. Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz”.  Hebreos 11: 30 & 31

FE EN ACCION

El capítulo 11 de Hebreos es como el “paseo de la Fama” de la Biblia para los grandes individuos de fe. Piensa en gente como Abraham, Moisés y David – los Padres de la fe.  Mira atentamente y encontrarás a dos mujeres entre estas famosas figuras, entre las cuales esta Rahab.

Rahab era una extranjera de la famosa ciudad de Jericó que fue conquistada por los israelitas. Lo que la hace única no es el solamente el hecho de que era extranjera, sino también prostituta – no es exactamente el perfil que uno esperaría ver entre los “grandes” de la Biblia. Pero cuando los dos espías israelíes se colaron en Jericó, fue Rahab quien los escondió y los ayudó a escapar. Los rumores de que los israelitas acampaban en el desierto al otro lado del río Jordán habían llegado al pueblo de Jericó. Habían oído hablar de los milagros de Dios, pero mientras el resto de Jericó confiaba en su poderoso muro para protegerse de cualquier enemigo, Rahab decidió poner su fe en el Único Dios Verdadero.

¿Qué hace que la historia de Rahab sea tan extraordinaria? La primera clave es su fe. Al igual que tú y yo, Rahab fue salva por la fe. Y esa fe la movió a la acción, salvando a los dos espías israelitas. Del mismo modo, nosotros también estamos llamados a poner la fe en acción, a veces asumiendo riesgos y yendo en contra de la cultura popular, al igual que Rahab.

En segundo lugar, sus acciones para con los espías israelitas nos recuerdan la promesa de Dios a Abraham y a sus descendientes: “Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan (Génesis 12:3)”.

La tercera clave en la historia de Rahab es la gracia y misericordia de Dios. Rahab era una mujer con un pasado. Ella había vivido una vida llena de pecado y sin embargo Dios la incluyó entre los grandes de la Biblia – incluso la mencionó en el árbol genealógico de Jesús. ¿Cómo es posible que una prostituta extranjera diera la talla? Para recordarnos que no hay pecado demasiado grande o remordimientos tan complicados que Jesús no pueda perdonar y sanar.

Si estás luchando con errores del pasado, remordimientos y pecados – déjalos ir. Deja de aferrarte a los errores del pasado y dáselos a Jesús. Comienza dando un paso de fe.

 

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