Devoción Diaria

" Ahora, pues, ¿Estáis dispuestos para que, al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?" Daniel 3:15

 

FE O Adaptarnos

¿Qué harías si te vieras obligado a elegir entre una acción políticamente apropiado y lo que es correcto? ¿Qué harías si esa acción pudiese costar hasta tu trabajo, tu reputación o incluso tu vida misma?

Tres hombres jóvenes enfrentaron este mismo dilema cuando se les pidió elegir entre su fe o bien las tendencias culturales de lo que era políticamente lo correcto. La historia comenzó cuando el Rey de Babilonia construyó una enorme estatua sobre sí mismo y demando que todos se inclinaran para adorarla. Así que, esto causó un gran dilema para estos tres jóvenes judíos. Aunque eran fieles ciudadanos del rey, inclinarse ante su estatua les llevaría en desobediencia a Dios. Esto sería idolatría: una ruptura del segundo mandamiento. Así que ellos hicieron oídos sordos.

El rey les dio dos opciones: inclinarse ante la estatua o bien morir en el horno de fuego. Observa la respuesta: “Nuestro Dios es tan poderoso que puede salvarnos … pero incluso si no lo hace, no nos inclinaremos ante su ídolo.” ¡Que gran imagen de una fe increíble! ¡Que valientes! Así es la fe real, y la clave fue que estos hombres fueron respetuosos, pero no titubearon al dar la respuesta. No negaron su fe incluso cuando estaban siendo amenazados con la misma muerte.

La máxima libertad religiosa es darse cuenta de que Cristo nos ha liberado de la esclavitud del pecado, el miedo y la presión de lo políticamente apropiado para así encajar sin problema alguno. Y sí, sorprendentemente, Dios intervino para salvar a Sadrac, Mesac y Abednego, incluso después que fueron arrojados al horno de fuego. La valentía y la fe de estos tres jóvenes cambiaron temporalmente la vida de un rey y una nación entera.

Entonces, ¿qué harías si te vieras obligado a elegir entre lo que es popular y lo que es lo correcto? Mantén la libertad que tienes en Cristo y elige lo que le agrada a El aun cuando tienes que enfrentar consecuencias y opiniones negativas. No somos conscientes del impacto de vivir la fe con amor y respeto. Entonces, que vas a elegir, ¿fe o adaptación? ¿Lealtad a Cristo o cumplir con lo que es políticamente lo correcto? Sigamos el gran ejemplo de valentía de estos tres hombres judíos.

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