Devoción Diaria

“No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.” - Eclesiastés 7:9

IRA JUSTA

Todos nosotros batallamos con la ira, es parte de la vida. ¿Alguna vez has pensado que tu ira es justificada? ¿Alguna vez has usado el término “ira justa”? Esta frase es usada a menudo cuando alguien nos ha ofendido tan injustamente que decimos “Yo tengo todo el derecho de estar enojado”. Y entonces, para justificar nuestro arrebato, añadimos “Jesús tuvo ira justa, ¿cierto?

Bueno, sí, Él la tuvo. Pero es importante notar qué provocó su ira justa. Una vez, Él entró al templo y encontró que lo habían convertido en un lugar para aprovecharse de los pobres, Jesús se puso furioso porque no estaban respetando a Dios. También se enojaba cuando la gente era abusada, maltratada o despreciada y se indignaba cuando los discípulos no le permitían a los niños acercarse a Él. Todas esas son muestras de ira justa.

Pero entiendan esto: Jesús sólo se enojaba cuando otros eran maltratados. Jesús nunca se enojaba cuando Él era tratado injustamente. Entonces, ¿cómo reaccionaba cuando Él era el blanco de injusticia? Miren lo que Jesús hizo cuando fue injustamente sentenciado a muerte, el acto máximo de injusticia personal. Él dijo: “Padre, perdónalos”.

Miren a Jesús para saber cómo lidiar con los ataques personales y guarden su ira justa para situaciones en las cuales otros son irrespetados o maltratados.

Imprimirse