Devoción Diaria

"Mirad las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?" - Mateo 6:26

LA CURA PARA LA PREOCUPACIÓN

Una mañana salí afuera de nuestra casa cuando la luz estaba empezando a aparecer en el horizonte. Las aves alrededor de nuestro patio estaban gorjeando y cantando; estaban empezando otro día, preparándose para ir a trabajar, encontrar ramas para su nido y gusanos para comer. ¡Esas aves no tienen ninguna preocupación en el mundo! Su estilo de vida muestra confianza en su Creador, mientras que van recogiendo los recursos que Él pone a su disposición.

Pero, mientras las aves confían en Dios día tras día, también trabajan duro desde el amanecer hasta el anochecer. Como el famoso filósofo, anónimo, dijo una vez: “Reza como si todo dependiera de Dios, y luego trabaja como si todo dependiera de ti.” Ora al Señor, comparte tus preocupaciones e inquietudes y, entonces, trabaja duro como los pájaros. Ellos simplemente no tienen tiempo para preocuparse, ni nosotros, cuando confiamos en Dios y trabajamos duro.

Imprimirse