Devoción Diaria

Y estaba escuchando cierta mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de telas de púrpura, que adoraba a Dios; y el Señor abrió su corazón para que recibiera lo que Pablo decía. Cuando ella y su familia se bautizaron, nos rogó, diciendo: Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid a mi casa”. Hechos 16:14-15ª

La Vida de Lidia

¿Has oído hablar de Lidia? Ella no es el nombre más conocido en la Biblia, pero Lidia era una tremenda mujer de fe e influencia. En una época cuando las mujeres de carrera eran raras, Lidia era una respetada y exitosa mujer de negocios. No sólo eso, sino que Lidia fue la primera creyente y anfitriona europea de la primera iglesia europea. Eso es bastante impresionante, si me preguntaras a mí. Lidia establece un ejemplo poderoso que todos podemos aprender hoy de aprovechar sus recursos e influencia para la gloria de Dios.

Una persona que se trasladó a la región para trabajar, Lidia era el equivalente de un representante de una fábrica quien se especializaba en tela púrpura. La tela púrpura era popular entre la élite, la clase aristocrática. Eso quería decir que Lidia estaba familiarizada con la alta sociedad y era claramente muy exitosa.

Pablo conoció a Lidia mientras ella oraba con un grupo de mujeres. Aunque no era judía, Lidia estaba buscando a Dios. Fue, entonces, cuando Pablo comenzó a compartir las buenas nuevas del Evangelio—de que Jesús pagó el castigo por nuestros pecados, murió en la cruz y resucitó en tres días. Mientras Lidia escuchaba, Dios abrió su corazón, convenciéndola de la verdad y en ese momento, ella entregó su vida a Dios por fe. Pero su transformación no terminó allí; Todos los miembros de su familia siguieron su ejemplo y se convirtieron en creyentes, formando la primera iglesia de la región en su hogar.

Entonces, ¿qué podemos aprender de Lidia, esta exitosa e influyente mujer de carrera? Lidia aprovechó su influencia y éxito para Dios. Ella utilizó sus dones y talentos para la gloria de Dios, impactando las vidas de las personas a su alrededor. ¿Qué podemos decir de ti? ¿Cómo usas tus recursos e influencia? ¿Cuál es tu motivación para tu trabajo? Pídele a Dios que te muestre cómo puedes usar tus recursos e influencia para Su reino.

 

 

 

 

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