Devoción Diaria

"Rut dijo:

¡No me pidas que te deje y me aparte de ti!

A dondequiera que tú vayas, iré yo; dondequiera que tú vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios." - Rut 1:16

LEALTAD

Cuando la lealtad se pone en acción es algo verdaderamente hermoso. Mucha gente hablan con su boca sobre lealtad pero muy pocos la ponen en obra, especialmente cuando la vida se vuelve realmente dura. En muchas ocasiones el regalo de la lealtad a otra persona es el regalo más valioso que una persona puede dar, y esto aún se acentúa más cuando sentimos que el peso del mundo está en contra de nosotros.

Por ejemplo, las relaciones con los suegros a veces se hace muy cuesta arriba pero la lealtad a la persona que tenemos al lado nos hace relacionarnos con cortesía y gentileza ya que hay amor hacia el familiar en común. A veces ese familiar es tu esposo, o tu esposa. La dificultad se acerca cuando esa persona ya no está a tu lado, por ejemplo, en el caso cuando parte de esta corta vida con el Señor. La comunicación disminuye y también las cosas que se hacían en común.

Rut es una mujer que ha inspirado las vidas de cientos de miles en la historia, su historia esta recogida en la Biblia, en el libro que tiene su mismo nombre, Rut. Su suegra Noemi, perdió a su marido y luego a sus dos hijos. Uno de estos hijos era el marido de Rut. Una vez que se encuentran en esta situación Rut dijo unas palabras a Noemi que aún llega el eco hasta nuestros días: No me pidas que te deje; ni me ruegues que te abandone. Adonde tú vayas iré, y donde tú vivas viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras moriré, y allí mismo seré enterrada. Que Dios me castigue si te abandono, pues nada podrá separarnos; ¡nada, ni siquiera la muerte!”

Rut no sólo dijo estas impresionantes palabras, sino que las puso en acción. La lealtad a quienes tenemos al lado es hermosa cuando se pone por obra, sobretodo cuando la vida se pone cuesta arriba.

Imprimirse