Devoción Diaria

Jesús dijo: “Mas !!ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.” Mateo 23:13

OBJECIONES AL CRISTIANISMO: LA HIPOCRESIA COMO OBSTACULO 

He tenido muchas conversaciones sobre temas cristianos en mi vida. La objeción número una al cristianismo es algo así: “La iglesia y el cristianismo están llenos de hipócritas; no quiero tener nada que ver con ese grupo de farsantes.” Yo lo llamo el obstáculo de la hipocresía. ¿Quizás tu te has enfrentado a este tipo de conversacion antes? El término “hipócrita” se usaba originalmente en la antigua Grecia para referirse a los actores que llevaban máscaras. Las máscaras hacían que parecieran ser alguien que no eran, por lo tanto, actores. Con el tiempo, la palabra vino a describir a las personas que parecen ser algo o alguien que no son: un farsante, un fraude o un charlatán. Desafortunadamente, el término hipócrita hoy en día se dirige con mayor frecuencia a los cristianos.

Jesús estaba muy consciente de tales hipócritas. En sus días, los farsantes más grandes eran los fariseos. Estos eran los “líderes religiosos” que estaban tan preocupados por aparentar seguir las “reglas” religiosas, que extrañaban el corazón de Dios y la transformación de la vida que sólo Jesús puede traer – el cambio desde dentro. Entonces, ¿Cómo respondemos a la objeción del obstáculo de la hipocresía?

En primer lugar, no te pongas a la defensiva. Cada uno de los seguidores de Jesús es defectuoso. Por lo tanto, cada iglesia está llena de gente imperfecta que no siempre vive de la manera que ellos saben que deben – incluyéndome a mí. No siempre practicamos lo que predicamos. Sin embargo, no puedo pensar en un lugar mejor para un grupo de hipócritas que en la iglesia, porque la iglesia no es un crucero para los santos, sino un hospital para los pecadores.

En segundo lugar, pídales que miren a Jesús en vez de a las deficiencias de sus seguidores. Mientras que tú y yo siempre decepcionaremos de una manera u otra, Jesús nunca lo hará. Jesús nos ama – nuestros yoes imperfectos, quebrantados e hipócritas. Así que, la próxima vez que alguien mencione el obstáculo hipócrita del cristianismo, humildemente señálelo a Jesús cuando señale nuestros defectos. Pídales que lo consideren. Lea acerca de Su vida en los Evangelios y vea lo que ellos piensan. Realmente creo que les gustará (No habrá ninguna falsedad en Jesús). Y algunos incluso elegirán seguirlo.

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