Devoción Diaria

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado"? - Salmos 22:1

¿POR QUÉ DIOS, POR QUÉ?

A muchos cristianos se les hace difícil entender por qué en la cruz, Cristo clamó: “Padre, ¿por qué me has abandonado?” A primera vista, parece contradictorio para lo que nosotros sabemos de Cristo, su comprensión de su misión terrenal y su relación con Dios. Pero la verdad es que, en vez de ser una contradicción, ¡estas palabras son en realidad una maravillosa bendición para todos nosotros!

Entiendan que cuando Jesús dijo estas palabras, fue el momento exacto en que Él tomó todos nuestros pecados sobre sí mismo y, como la voluntad de Dios no tiene nada que ver con el pecado, Jesús fue separado de su Padre Celestial. Esta es la imagen de Dios teniendo que darle la espalda a su Hijo cuando tomaba el horrendo castigo de absorber todos nuestros pecados. Así que, Jesús gritó, por estar separado de Su Padre Celestial por la única vez en toda la eternidad.

Aquí está lo maravilloso de Cristo haciendo esto: ¿Qué hacemos nosotros cuando enfrentamos tragedia, decepciones y rechazo en nuestras vidas? Nuestra tendencia es clamarle a Dios: ¿Por qué, por qué has permitido esto? Es muy alentador darnos cuenta que el Dios del universo entiende cuando nosotros le preguntamos ¿Por qué? Él conoce nuestro dolor; Él sabe lo que es decir “¿Por qué Señor? ¿Por qué?”.

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