Devoción Diaria

“Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas.” Salmo 63:1

¿Qué es la oración?

La oración es comunicación. Es hablar y escucharle a Dios. Dios del universo quiere escuchar de ti. Él quiere pasar tiempo contigo. Él quiere hablar contigo. ¿Es un concepto increíble no?

¿Cómo es posible esto? La respuesta es por la cruz. Cuando Jesús murió en la cruz, Él tomo nuestro lugar. Él tomó nuestro pecado, culpa y nuestra carga sobre si mismo para que pudiéramos conocer a Dios—para que pudiéramos tener una relación personal con Él. Para un seguidor de Cristo, esa relación puede comenzar hoy; caminando por la vida con Él, hablando con Él a través de la oración y leyendo Su Palabra.

Bien, ahora…¿cómo hablamos con Dios? Pues, podemos hablar con Dios de todo. Pero para alguien que a lo mejor está comenzando a orar por primera vez, recuerda estas pautas:

  1. Adoración – Comienza alabando a Dios por su grandeza y por su carácter. La alabanza no es la adulación sino declaraciones acerca de sus calidades.
  2. Confesión – Confiesa tus fracasos, tus fallos y tus pecados. Pídele a Dios que te perdone y que te de poder natural para perdonar a otros.
  3. Gracias – Dad gracias a Dios por las buenas cosas en tu vida y por las bendiciones incluyendo la fuerza que Él te da en tiempos difíciles.
  4. Suplicación – ¿Qué significa esta palabra? Quiere decir pedirle a Dios que provee por tus necesidades y por las necesidades de otros.

Demasiado a menudo, pensamos en la oración como una sesión de terapia. Nos quemamos y pedimos una solución rápida a nuestros problemas, pero la oración puede ser mucho más que esto. ¿Cuándo fue la última vez que pasaste tiempo con el Señor, compartiendo lo que está en tu corazón, alabándole, confesando tus pecados y dándole gracias por todo?

Busca tiempo hoy para parar y hablar con Dios a través de la oración. Marcará toda la diferencia.

 

 

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