Devoción Diaria

"De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan."

1 Corintios 12:26

RECORDANDO A LA IGLESIA PERSEGUIDA

El siglo XX fue el más violento de la historia de la humanidad, por lo que no es de extrañar que también fuera una época de intensa persecución para los cristianos de todo el mundo. La persecución, sin embargo, no es nueva. Se remonta a los inicios de la iglesia. De hecho, el Apóstol Pablo, quien comenzó como un terrorista religioso buscando destruir la iglesia antes de convertirse en un creyente, se encontró después en el otro lado de la persecución: golpeado y encarcelado por compartir el Evangelio.

Viviendo en nuestro mundo occidental, es fácil sentirse desconectado y apático hacia la difícil situación de la iglesia perseguida mundialmente, pero la realidad es que la gente sufre por su fe todos los días. Los cristianos son golpeados, torturados, encarcelados e incluso asesinados simplemente por profesar fe en Cristo. Nik Ripken, el autor de “La locura de Dios”, hizo un estudio sobre iglesia perseguida globalmente.

Después de innumerables entrevistas con creyentes de todo el mundo que sufrían por su fe, Ripken preguntó de que forma podían orar los cristianos de Occidente por ellos. Ni una sola vez alguien pidió oración para que Dios ponga fin al sufrimiento y a la persecución a la que se enfrentan. En cambio, una y otra vez estos cristianos perseguidos pidieron oración para que su testimonio fuera fuerte; para que fueran audaces y valientes para perseverar frente a un sufrimiento increíble.

La Biblia describe a la Iglesia como un cuerpo de creyentes. Cuando una parte sufre, todo el cuerpo sufre (Mi paráfrasis). Entonces, ¿Cómo recordarás a aquellos que sufren por su fe? Comience hoy y comprométase a orar regularmente por la iglesia perseguida. Ore para que sean fuertes en su testimonio. No permitas que el privilegio y la libertad de la Iglesia Occidental te permitan olvidar a tus hermanos y hermanas en Cristo que sufren en todo el mundo.

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