Devoción Diaria

"Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, Oh Dios". - Salmos 51:17

RECUPERÁNDOSE DE LA INDISCRECIÓN

¿Está usted luchando con una crisis en su vida debido a un problema personal de carácter, una indiscreción o un mal paso? Considere el lío en el que se metió el mismo Moisés. A los 39 años de edad, estaba en la cima de la sociedad, de la riqueza, de una prestigiosa educación, como el hijo adoptado del hombre más prominente del mundo: El Faraón. Él estaba en el pináculo de toda la sociedad, y entonces asesina a un egipcio que vio golpeando a un esclavo, lo entierra y piensa que con eso ya salió de todo. Pero, al siguiente día, Moisés fue descubierto y tuvo que huir al desierto para proteger su vida. Él pasó de la alta sociedad, a los nómadas del desierto, sólo en un día. ¡Estamos hablando de un cambio drástico en toda su vida!

Moisés probablemente sintió que su vida se había acabado y pensó que no había para él otra oportunidad de hacer algo importante. Pero, aunque Moisés fue malo y se equivocó, Dios no lo abandonó. Dios tomó lo malo de Moisés y lo convirtió en un medio para su bien, para prepararlo para el desafío de su vida: Pedir a Faraón la liberación –gratis- de los esclavos hebreos.

Quizás usted se puede relacionar con lo que Moisés pasó. No importa cuán mala fue su caída o que tan serio sea su defecto de carácter, o cuanta dificultad enfrenta en su vida- no se dé por vencido. Vuélvase al Señor con confianza y deje que Dios haga algo poderoso en su vida. Deje que Dios desarrolle todos los buenos atributos que Él quiere que usted tenga en su vida. Así como Él hizo con Moisés, ¡Dios aún tiene grandes planes para su vida!

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