Devoción Diaria

"Oh Señor, Dios de mi señor Abraham, te ruego que me des éxito hoy, y que tengas misericordia de mi señor Abraham. He aquí, estoy de pie junto a la fuente de agua, y las hijas de los hombres de la ciudad salen para sacar agua. Que sea la joven a quien yo diga: “Por favor, baja tu cántaro para que yo beba”, y que responda: “Bebe, y también daré de beber a tus camellos”, la que tú has designado para tu siervo Isaac; y por ello sabré que has mostrado misericordia a mi señor."- Génesis 24:12 [-15]

Respondiendo las Oraciones

  • Abraham envió a su siervo a una importante misión: a encontrar una esposa para su hijo. Una vez que llegó a la tierra lejana, el siervo se detuvo en un pozo a orar, pidiendo a Dios que le diera una señal notable. Aunque no estaba a un nivel de zarza ardiente, sin embargo, el pedido del siervo era bastante ambicioso. Pidió que la futura novia voluntariamente la diera agua a los camellos que él había traído con é Quizás esto no te parezca mucho de una señal a ti, pero tienes que entender esto: Los camellos fueron las camionetas o vehículos todoterrenos del mundo antiguo. A pesar de que los camellos podían pasar mucho tiempo sin beber agua, cuando finalmente beben agua se toman unos 25 galones de una vez. Diez camellos, o sea unos 250 galones de agua, eso es un montón de viajes al pozo. ¡Se necesitaría un verdadero milagro para que una mujer se ofreciera voluntariamente para esta tarea!

¿Pero, adivinen qué? Rebeca caminó hacia él mientras él todavía estaba orando. Cuando le pidió un trago de agua, ella estuvo de acuerdo y le dijo “también daré de beber a tus camellos.” Y luego, realizó innumerables viajes al pozo hasta que los camellos habían llenado sus tanques. Pero esa no es la parte sorprendente de esta historia. Mira lo que sucede a continuación. “Entretanto el hombre la observaba en silencio, para saber si el Señor había dado éxito o no a su viaje.”

¿Ahora bien, no te suena eso como a nosotros mismos? Dios contesta a una oración de una manera tan clara y rápida, y aun así damos un paso atrás y nos preguntamos si es sólo una coincidencia o si Dios realmente contesta nuestra oración. Aquí te doy algunos puntos para reflexionar:

  • Si Dios responde tu oración, entonces Él ha contestado tu oración. Sigue hacia delante.
  • Y si no te ha dado la señal que has pedido, quizás Él esté diciéndote, “No” o “Esperar un tiempo”.

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