Devoción Diaria

"Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón." - Mateo 6:21

TUS CUENTAS

Supongamos que Jesús se acerca a usted y le dice: “Quiero ver el extracto de tu cuenta bancaria. Déjame ver dónde estás invirtiendo tu dinero, y tu sueldo y lo que tienes en la cartera. También quiero ver cómo estas gastando tu dinero.” Si Jesús mirara todo eso, él podría entonces decir, “¡La salvación ha llegado verdaderamente a esta casa! ¿Puedo saber dónde está tu corazón por la forma en que administras tu dinero?” O más bien él le miraría a los ojos y le diría: Tú que profesas ser cristiano, pero no hay nada en tus extractos que indiquen que lo seas. Sabes, pueden profesar que son seguidores míos, pero en realidad, son esclavos de su dinero y sus posesiones.”

También puedo ver a Jesús añadiendo, “pero tengo buenas noticias. Si confiarás en mí para tu salvación, te daré el Espíritu Santo para que te permita entrar en tu interior y te conviertas en un buen administrador de lo que yo te he confiado. Si usted, confía plenamente en mí, lo pondré en el camino de la libertad financiera, donde ya no vivirá en  esclavitud, que es tan evidente en tus cuentas por el uso que haces de tus recursos! ¿No confías en mí?”

Esa es la pregunta que Jesús le dice hoy. ¿Confías  en mí? Especialmente cuando se trata del dinero y posesiones que te ha permitido poseer. O ¿Tienes miedo de perderlo? La administración de algo tán básico y diario releva con claridad para uno mismo que tipo de discípulo somos. Busca el contentamiento en el Dios proveedor y no en su provisión.

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