Devoción Diaria

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús. – Hebreos 12:1-2

UN KILOMETRO

Se habla mucho para que la gente acompañe a otro un kilometro más en su vida ayudándole de diferentes formas, y eso es muy bueno porque desarrolla la misericordia. Jesús también nos enseñó que hiciéramos un esfuerzo adicional cuando sirvamos a los demás. Pero en muchas ocasiones nosotros queremos ayudar mucho más mientras nos saltamos el primer kilometro que es necesario que se le acompañe a alguien en necesidad. Los atletas saben que el tercer o cuarto kilometro de un maratón será más fácil después de superar en la carrera el primer kilometro. En muchas ocasiones comenzar puede ser el mayor desafío que tengamos que afrontar.

¿Cómo podemos empezar el día? Usted probablemente tiene toda una lista de cosas que necesita hacer y resolver. Hay veces que tenemos mucho trabajo y nos sentimos abrumados y eso da como resultado que no sabes por dónde empezar. A veces solo hacemos las cosas importantes que debemos hacer. Inicia el primer kilometro del día pasando tiempo en la presencia de Dios, meditando en su palabra después de leerla, y de esta forma, descubrirás que el resto del día es más llevadero y fácil de afrontar porque estás haciéndolo no en tus fuerzas sino en el del Dios viviente.

Recuerda, si te entrenas para una carrera larga o simplemente para la marcha cotidiana de la vida, ir más allá de un kilometro no significará mucho sino  ya que no estarás buscando la dirección y fuerza en el Señor que está cerca de nosotros y con el deseo de que le busquemos a El.

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