Devoción Diaria

“Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey…Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey.” Daniel 1: 5, 8a

UNA FE VALIENTE EN UN MUNDO DESCONOCIDO 

“Los tiempos cambian”, cantaba Bob Dylan a mediados de los 60’s mientras la sociedad americana retrocedía contra las normas culturales establecidas de la época. Cincuenta años más tarde y aún las letras de Dylan todavía suenan verdaderas cuando somos testigos de que nuestra visión del mundo judeo-cristiana, antes aceptada, ha sido desechada y reemplazada por una ideología hecha por el hombre y políticamente correcta. Más que nunca antes, se exige una fe valiente como seguidores de Jesús que navegan por la vida en un mundo desconocido.

Hace 2600 años, Daniel, un cautivo que vivía en lo que hoy es Irak, enfrentó el mismo desafío: Seguir las reglas del Rey o adherirse a las enseñanzas dietéticas que Dios había dado al pueblo judío (Levítico 1, Deuteronomio 14).  Pueden imaginarse a algunos de los otros hombres hebreos en la corte del rey que también estaban siendo educados y entrenados junto a Daniel diciendo: ¿Cuál es el problema? Es un nuevo día, estamos en una nueva cultura.  Acepta lo que te pide el rey y métete de lleno en tu vida. No hagas olas innecesarias. Pero Daniel no podía traicionar su fe o su conciencia. En lugar de eso, Daniel eligió arriesgar su vida permaneciendo fiel a las enseñanzas de Dios en lugar de seguir el mandato del rey (para la historia completa lea Daniel Capítulo 1). Y Dios lo bendijo con mejor salud que a los que comían la comida que le había sido asignada por el rey.

¿Qué sobre ti? ¿Apoyarás a Jesús aunque la cultura parezca cada vez más desconocida? ¿Te mantendrás firme frente a las presiones de la sociedad? O como Daniel, ¿Quieres tomar una posición?  Pídele a Dios que te de una fe valiente como la de Daniel, ponte de pie audazmente por Jesús en un mundo cada vez más desconocido.

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