Devoción Diaria

 “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros”. Juan 13:34

Unidad en diversidad

Todos somos extraordinarios. Todos somos distintos. Incluso así, Dios desea que vivamos en unidad. ¿Te parece eso algo fácil? Hoy en día, hay una increíble animosidad en el mundo. Un grupo étnico desprecia a otro. Un miembro de familia odia a otro miembro. Un vecino pelea contra su otro vecino.

Desde hermanos hasta ejecutivos, la unidad no se logra de una forma natural. Sólo tenemos que observar a los bebés mayores (de uno a dos años de edad). Las primeras palabras que aprenden a decir son “no” y “mío”. Si el anhelo del cristiano fuese de armonizar, ¿de dónde, entonces, viene todo este odio? La respuesta es que todo este odio proviene del pecado. Vayamos de vuelta a Génesis 3. El pecado envenenó el mundo, trayendo así la separación del hombre con Dios. ¿Cuál fue el resultado de eso? Odio y desunión.

Jesús dice a Sus seguidores, a la Iglesia: yo quiero que ustedes sean diferentes. Quiero que se amen los unos a los otros, así como yo les amo. Ustedes son todos individualmente distintos, individualmente extraordinarios en el cuerpo de Cristo, pero ámense los unos a los otros. Así que cuando otros les vean, ellos puedan ver a Dios. Cuando la iglesia está en unidad a pesar de ser diversa, ella se hace un reflejo del Dios Único y Verdadero—El Padre, Hijo y Espíritu Santo, los tres en uno.

Échale un vistazo a tu vida. ¿Estás tú reflejando la unidad en la diversidad de Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo? ¿En cuáles áreas estás careciendo de la unidad con los demás  creyentes? Pídele a Dios que te ayude a vencer cualquier animosidad que tengas hacia otros. Pídele a Dios que te ayude a ser una influencia para promover la unidad en medio de la diversidad de la iglesia de Cristo.

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